El Amor no Puede Ser Legado
Capítulo 6
El Amor no Puede Ser Legado
Sección 1
Una brisa plácida bañada en luz acarició suavemente el flequillo de Subaru.
Mientras disfrutaba de esa sensación cosquilleante, Subaru sintió el tacto de la mano de una chica unida a la suya, y la respiración de la mujer alta que estaba de pie detrás de él.
El lugar donde se encontraban era la cima del Castillo Lapislázuli Carmesí, por encima de la amplia sala del último piso. Desde las tejas del castillo, podían contemplar la Ciudad Demonio de Chaosflame: el “lugar más cercano al cielo”.
Ese sitio era, de hecho, el más cercano al “abismo con una gran vista” que se le había ocurrido a Subaru.
Subaru: 『 Olbart-san, creo que tienes una personalidad terrible. 』
La mano no unida a la de Ruy a su lado, con la que Subaru señalaba, se dirigía a un monstruoso anciano sentado en el borde del tejado del castillo, llevándose a la boca una calabaza que sostenía―― Olbart Dunkelkenn.
Hizo un sonido con la garganta y, tras beber de un trago el alcohol contenido en la calabaza,
Olbart: 『 Chico, ¿no tienes hambre? 』
Subaru: 『 …¿H-hambre? 』
Olbart: 『 Sí, así es, ¿tienes hambre? Después de todo, las cosas se pusieron agitadas justo después de que te despertaras, así que no tuviste tiempo pa' comer, ¿verdá? Tu hambre tiene mucho que ver con el funcionamiento de tu cerebro y tu cuerpo, ya sabes. 』
Mientras decía eso y dejaba su calabaza, Olbart sacó otro paquete de su bolsillo. Frente a un Subaru ligeramente alerta, el paquete fue desenvuelto, revelando un objeto negro y redondo del tamaño de una pelota de golf.
Olbart: 『 Se llama bola de ración, un alimento indispensable para nosotros los shinobi. Con una de estas, tu estómago aguanta todo el día y tu cabeza y cuerpo funcionan correctamente. Aunque sabe horrible, cumple su función. 』
Subaru: 『 Sabe horrible… 』
Olbart: 『 Sí, te hará poner los ojos en blanco de lo malo que está. Pero llevo siendo shinobi mucho tiempo, y he convivido con estas bolas durante igual tiempo… Cada vez que las comía en el trabajo, pensaba: «Como los ancianos importantes de mi aldea, ojalá pudiera retirarme y vivir sin comer más esto». 』
Sacando una bola de ración del paquete, Olbart frunció los labios mientras la miraba.
Parecía comida de emergencia hecha sin ninguna preocupación por el sabor, así que la historia de Olbart era probablemente cierta.
Subaru: 『 Pero, si es así, ¿por qué no haces justamente eso? Olbart-san, dijiste que eres el jefazo de la aldea shinobi, ¿no eres un pez gordo? 』
Olbart: 『 Así es. Soy más importante y fuerte que los ancianos que me daban órdenes… pero, por alguna razón, sigo comiendo estas cosas. 』
Con eso, Olbart se arrojó a la boca la bola de ración que había sacado, la masticó y se tragó la cosa que había dicho que era horrible. Después de eso, abrió la boca para mostrar que se la había comido correctamente, y entonces,
Olbart: 『 Después de todo, no se puede romper un hábito, eso es lo que digo. Esta bola de masa, hecha tirando todo junto sin tener en cuenta el sabor o la apariencia, es la mejor comida para mí. ¿No es para reírse? ¡Kakakakka! 』
Olbart mostró una sonrisa dentada, lo que hizo que Subaru recordara algo inquietante.
No estaba seguro de qué quería transmitirle con esa historia, pero a Subaru le pareció que no tenía nada que ver con su infantilización. Sin embargo, tampoco le parecía algo que pudiera ignorar por completo.
Probablemente, era una especie de elogio de Olbart, o algo así como palabras de aprobación.
Yorna: 『 ――Anciano Olbart, este es mi castillo, ¿lo recuerdas? 』
Después de que la conversación se apagara, quien habló fue la Señora de la Ciudad Demonio, Yorna Mishigure, quien había subido al tejado del castillo junto con Subaru y los demás.
Mirando fijamente los ojos azules de Yorna, Olbart dejó de reír y dijo: “Sí”.
Olbart: 『 Por supuesto, sé eso. Sentarse en el castillo de la Señora del Castillo mientras ella te observa desde arriba es una sensación agradable. Hacer lo que uno ama es el secreto de una larga vida, ya ves. 』
Yorna: 『 Vaya, vaya, para un hombre de su estatura decir cosas tan extrañas. 』
Olbart: 『 Jo, ¿cosas extrañas, dices? 』
Yorna: 『 Acortar tu propia vida usando ese supuesto secreto de longevidad… ¿no te parece una tontería? 』
Yorna apoyó suavemente la manga sobre su boca y, con una sonrisa seductora, provocó a Olbart.
El aire se tensó por el duelo de miradas entre los dos Generales Divinos. En el áspero y hostil tejado del Tenshukaku, Olbart tomó del paquete la siguiente bola de ración, se la llevó a la boca, y,
Olbart: 『 Vaya, pareces bastante enfadada. ¿No te gustó que me comiera el almuerzo en un lugar con tan buena vista? ¡Mis disculpas, supongo! 』
Yorna: 『 Desafortunadamente, a diferencia del Anciano Cruel Olbart aquí presente, no me rebajo a enfadarme por nimiedades. Sin embargo―― si llego a saber que el anciano ha desorientado a un niño o engañado a uno de mis asistentes… como Señora de esta ciudad, debo hacer lo que corresponde. 』
Olbart: 『 Jojo, jo. 』
Yorna entrecerró suavemente los ojos al mirarlo, y Olbart dejó escapar un gruñido divertido. El monstruoso anciano masticó la bola de ración en su boca, luego dirigió los ojos, ocultos bajo sus tupidas cejas, hacia Subaru y los demás.
Subaru asintió vigorosamente, captando la intención de su mirada.
Subaru: 『 Lo siento, pero tenía que delatarte. Según las rules de Olbart-san, no debería ser una falta, ¿verdad? Después de todo, hiciste que nos atacaran también. 』
Olbart: 『 ¡Kakakakka! Tienes agallas, chico. Pero esa es la respuesta correcta. Yo fui quien inició el ataque, así que no haré algo patético como quejarme si me lo hacen a mí. Sin embargo… 』
Subaru: 『 ¿――――? 』
Olbart: 『 Buen trabajo pensando en eso cuando tu mente también debe tener problemas para seguir el ritmo. ¿Quizás eres de la Familia Imperial de Vollachia? Todos allí tienen un carácter terrible. 』
Subaru: 『 No digas cosas tan aterradoras… 』
Si uno se fijaba solo en el color del cabello, el actual Emperador Abel y Subaru compartían el mismo negro azabache. Pero había demasiadas diferencias en todo lo demás: la forma del rostro, la longitud de las piernas, y también――,
Subaru: 『 Siempre doy las gracias cuando alguien hace algo bueno por mí. 』
Yorna: 『 Y con una sonrisa y una voz fuerte también. Así es como debería ser un niño. Le diré a Tanza que siga tu ejemplo. De todos modos―― 』
Yorna dejó que sus labios se curvaran en una leve sonrisa mientras elogiaba la picardía de Subaru, pero enseguida bajó el tono de su voz. El aire, que se enfrió junto con ella, marcaba el final del preludio de aquella conversación.
Porque――,
Yorna: 『 No puedo reprender a mi fiel sirvienta sin que ella esté aquí para responderme. Ahora, ¿dónde la escondiste, Anciano Olbart? 』
La pregunta de Yorna era la razón principal por la que ella estaba presente en este lugar.
――Yorna había descubierto a Subaru abajo, justo dentro del castillo. Después de haber tenido la oportunidad de conocer su verdadera personalidad, algo que no había logrado el día anterior, Subaru tomó una vez más una gran apuesta.
Le contó a Yorna con la mayor honestidad posible acerca de su situación y el juego del “escondite” que se estaba llevando a cabo en Chaosflame.
Por supuesto, Subaru mantuvo en secreto la verdadera identidad de Abel y el hecho de que él y los demás habían sido “infantilizados” por Olbart. Según le explicó, Subaru y los demás eran simplemente compañeros del mensajero de ayer, que se encontraban en medio de un juego de “escondite” propuesto por Olbart―― Y que Tanza estaba involucrada.
Había tenido la intención de apelar a ella con la mayor sinceridad posible y hablar con paciencia para despejar sus sospechas.
Después de escuchar la apelación de Subaru, que había hecho con tal determinación, Yorna guardó silencio por un momento y luego――,
Yorna: 『 ――No soy una mujer que no pueda determinar si las palabras de un niño desesperado son verdaderas o falsas. 』
Dando esa respuesta, ella luego acompañó a Subaru y a Ruy a la cima del Castillo Lapislázuli Carmesí.
Subaru: 『 Honestamente, no pensé que ella fuera alguien con quien pudiera hablar tanto, pero… 』
Ruy: 『 Auau. 』
Subaru: 『 Sí, lo sé. 』
Al oír el murmullo de Subaru, Ruy sacudió la mano que sostenía y frunció los labios. Era como si le estuviera diciendo que no bajara la guardia, y Subaru asintió en señal de acuerdo
Haber llegado a la cima del castillo fue posible gracias a una serie de coincidencias que se alinearon a la perfección.
Que se había separado del intrigante Abel. Que había resuelto el acertijo con el “consejo” de Ubilk. Que había estado acompañado por Ruy, no por Al o Medium. Que había sido encontrado por Yorna personalmente en lugar de por un guardia.
Y finalmente, que Subaru, el más afectado por la “infantilización”, había hecho una apuesta.
La razón principal por la que Yorna había escuchado a Subaru fue porque no había visto ninguna mentira en lo que dijo, y lo tomó como una apelación seria de un niño.
Así como había adultos que no tomaban en serio las palabras de los niños y se reían de ellas.
Otros adultos las tomarían en serio porque esas palabras venían de niños, y por eso intentarían cumplir sus expectativas.
Subaru nunca había imaginado que una de los Nueve Generales Divinos del sanguinario Imperio de Vollachia fuera de estos últimos.
Subaru: 『 ¿Quién fue el que empezó a decir que Yorna-san estaba loca…? 』
Quizás la lógica era que, como Yorna no aprobaba el mantra de Vollachia de “la supervivencia del más apto”, se había ganado la antipatía de quienes la rodeaban, y así fue como la gente empezó a decir esas cosas sobre ella.
Para Subaru, que había sido tratado tan bien por ella, eso era simplemente una tontería. Decidió que, una vez regresara a Guaral, al menos tendría que aclarar el malentendido de Zikr.
Ignorando la resolución de Subaru, Yorna levantó dos dedos y dijo: “Anciano Olbart,”
Yorna: 『 Tengo dos solicitudes para ti. 』
Olbart: 『 Solicitudes. Por ahora, cuéntamelas. 』
Yorna: 『 Primero, debes devolverme a Tanza. 』
Olbart: 『 Oh, vamos, esa es la clase de opinión de alguien que no puede dejar ir a su niña. Primero, esa chica tiene sus propias ideas. Si no las tuviera, no habría planeado nada a escondidas de su querida Señora… 』
Yorna: 『 ――Silencio. 』
Olbart, que había admitido a medias su conspiración con Tanza, vio cómo su voz burlona quedaba interrumpida por esa única palabra.
El sereno poder de esa palabra era capaz de cambiar incluso el mismísimo color del cielo.
Y así, Yorna, habiendo silenciado la cháchara de Olbart, se llevó a la boca el kiseru con el que jugaba en su mano y llenó lentamente sus pulmones de humo púrpura.
Yorna: 『 Desafortunadamente, no tengo intención de oír las quejas o pensamientos de Tanza de nadie que no sea su propia boca. Y no creo que podría soportar oírlos después de que hayan pasado por la lengua del Anciano Cruel. 』
Olbart: 『 Kakaka, parece que no le caigo bien a nadie aquí. 』
Yorna: 『 Estoy segura de que en el fondo sabes muy bien por qué es así, ¿verdad? 』
Yorna sonrió agresivamente y ladeó la cabeza, sus adornos para el pelo se balancearon ruidosamente. Incluso los kanzashi clavados en su lujoso peinado y su adornada belleza le parecieron a Subaru las armas de Yorna.
――La gente de alto estatus deseaba ser temida.
Yorna había sido la que le había hablado a Subaru de esa idea. Quizás no se trataba solo de asustar a la gente, sino también de hacerles sentir su belleza.
Olbart: 『 Bueno, he oído tu primera solicitud. Lo lógico es que escuche también la segunda, ¿no? 』
Yorna: 『 Naturalmente, el juego que estás jugando con estos niños, debes detenerlo. 』
Olbart: 『 Un juego, ¿eh? Es un juego, pero uno serio. 』
Yorna: 『 Como dije ayer en presencia de Su Excelencia el Emperador―― me gustaría que dejaran en paz a los mensajeros y, sin importar lo que Su Excelencia pueda hacer o decir, serán protegidos por mí. 』
No tocar a los mensajeros fue una decisión de Yorna que, irónicamente, había sido transmitida por la propia boca de Tanza.
Para Yorna, quien había tomado esa decisión, las acciones de Olbart eran una traición imperdonable, y no mostró la menor intención de escuchar su excusa de que “no les puso la mano encima directamente”.
La sensación del aire frío, ahora hirviendo, agitó el corazón de Subaru.
El tono de Yorna era el lenguaje educado de los barrios de placer, y su expresión seguía conservando su amabilidad.
Pero, estaba enfadada. Él podía saberlo. Después de todo, Subaru había visto a muchas personas realmente enfadadas.
Las personas que están realmente enfadadas hacen que sus emociones ardan como si apostaran su propia vida. Por eso, si estás cerca, puedes percibirlo en tu propia piel. Ahí hay una ira muy pura.
Ruy: 『 Uu… 』
Atormentada por la atmósfera amenazante, Ruy, que sostenía la mano de Subaru, dejó escapar un pequeño gruñido.
Incluso Ruy estaba evitando moverse descuidadamente frente a Yorna y Olbart. Sus instintos animales probablemente le decían que ellos no se podían comparar con los perseguidores que encontraron durante el trayecto
O quizás estaba preocupada de que Subaru se viera arrastrado en la pelea――,
Subaru: 『 ――¡Hk, Olbart-san! 』
Sacudiéndose el pensamiento que había surgido por un instante, Subaru gritó el nombre de Olbart.
El Tenshukaku estaba al borde de estallar de tensión mientras él y Yorna se cruzaban la mirada. En esa situación, Olbart movió hábilmente un ojo y reflejó a Subaru en su pupila.
Recibiendo la atención de ese único ojo, Subaru se mordió los labios con fuerza y,
Subaru: 『 ¿P-por qué no lo dejamos en empate? 』
Olbart: 『 …¿Mhm? 』
Olbart, al oír la sugerencia de Subaru, abrió mucho su ojo izquierdo. Viendo la reacción de ese único ojo, Subaru alzó la voz frustrado: “¡Como decía!”.
Subaru: 『 ¡Estamos a mano, estamos en a mano! Olbart-san, tú también estabas a punto de hacer algo que parecía romper las rules, y yo se lo conté a Yorna-san. Ambos tenemos la culpa, así que… 』
Olbart: 『 Disculparse diciendo que ambos tuvimos la culpa y darlo por terminado, ¿eso es lo que quieres decir? 』
Subaru: 『 ¡Oh sí, sísí! ¿Ves, no está mal, eh? ¡Nos aseguraremos de decirle a Olbart-san lo que quería saber, y eso resolverá nuestros problemas! 』
Lo que Olbart quería saber era el secreto del Emperador, que estaba en posesión de Abel.
Aunque no conocía los detalles del secreto, si podía ofrecerlo como un obsequio, Olbart lo aceptaría más fácilmente. El juego del “escondite” era originalmente algo así como una prueba de ingenio para ver si la información podía ser creída.
Subaru: 『 Solo te hemos encontrado dos veces, así que todavía no hemos llegado a las tres veces prometidas… ¡Pero por ahora, pasa eso por alto! ¡Quiero que me elogies por trabajar duro para llegar a la cima del castillo! 』
Olbart: 『 Kakaka, ¿elogiarte, eh? Eres un chico honesto―― Por cierto, ¿fuiste tú el que descubrió que me escondía aquí? ¿No ese otro, el jovencito de la máscara oni? 』
Subaru: 『 S-sí, así es. Simplemente se me ocurrió… Aunque había otro lugar que también estaba considerando. 』
Pensó que quizás Abel y los demás se dirigían hacia allí.
De cualquier manera, tarde o temprano, el grupo de Abel también llegaría al Castillo Lapislázuli Carmesí. Subaru había hecho trampa usando el “warp” de Ruy y el “consejo” de Ubilk.
Sin embargo, si lograba algún éxito aquí, podría ser más fácil persuadir a Abel y a los demás sobre cómo tratar con Ruy. Si aun así resultaba complicado, siempre quedaba la opción de ganarse a Yorna como aliada.
Aunque no se sabía cómo reaccionaría Yorna una vez que descubriera la verdadera identidad de Ruy.
Subaru: 『 ¡De todos modos! ¿Qué piensas, Olbart-san? ¿Escucharás mi… nuestra sugerencia? 』
Apartando los pensamientos negativos que habían comenzado a surgir, Subaru miró a Olbart con aire suplicante.
Subaru había usado deliberadamente la forma plural en su sugerencia porque necesitaba absolutamente la cooperación de Yorna para esta reconciliación. Si Yorna decidiera que no perdonaría a Olbart por haber arrastrado a Tanza a su plan retorcido, toda la sugerencia que Subaru había ideado con tanto esfuerzo sería en vano.
Sin embargo――,
Yorna: 『 ―――― 』
Con un ojo cerrado y el kiseru en la boca, Yorna no objetó nada. Subaru pensó que el hecho de que no se hubiera opuesto significaba que ella respetaba su opinión.
Subaru estaba extremadamente, extremadamente agradecido. Quería agradecérselo mucho.
Deseaba no desperdiciar la confianza o la amabilidad que Yorna le había confiado.
Subaru: 『 Olbart-san. 』
Una vez más, Subaru llamó el nombre de Olbart, esperando un compromiso.
En respuesta a los esperanzados ojos negros de Subaru, Olbart recogió la calabaza que había dejado, usando sus dedos. Juntando los labios al borde de la calabaza, sorbió hasta la última gota del alcohol que contenía,
Olbart: 『 Ya sabes, chico. No sé si eso es algo que solo se te pudo ocurrir a tu yo actual, o si es algo que incluso se le habría ocurrido a tu yo pasado… 』
Subaru: 『 ―――― 』
Olbart: 『 No me gusta la idea de abandonar un juego que he empezado a medias―― Este vejestorio es un hombre terco, ¿sabes? 』
El monstruoso anciano se rio y, con eso, aplastó la calabaza que tenía en la mano, rompiéndola en pedazos que cayeron al suelo.
Con un estruendo, los escombros danzaron, provocando que Subaru jadeara.
Inmediatamente después――,
Yorna: 『 Un viejo que no toma la mano ofrecida por un niño, lamentará su propia terquedad. 』
Las largas piernas de Yorna se balancearon hacia abajo mientras se lanzaba hacia adelante, y con un rugido, el Tenshukaku del Castillo Lapislázuli Carmesí se partió en dos.
Sección 2
Su pie, calzado con una geta de suela gruesa, se elevó alto, y luego se estrelló directamente hacia abajo a una velocidad tremenda.
Un momento después, el Tenshukaku, al ser golpeado directamente por su talón, se dobló, se agrietó, se hizo añicos y, tras un instante, con un estruendo atronador, salió volando como si hubiera sido bombardeado.
Mientras las tejas del techo salían despedidas y una espesa nube de humo se alzaba, Yorna, quien había iniciado el ataque con ese poderoso golpe, se erguía en el epicentro, con el dobladillo de su kimono ondeando con elegancia.
En una sola respiración, Yorna había realizado un salto y una patada de hacha en secuencia, siendo la consecuencia de su inmensa fuerza calamitosa la destrucción parcial del Tenshukaku.
Literalmente, un solo golpe del talón de Yorna había partido el Tenshukaku en dos, arruinando la hermosa apariencia del Castillo Lapislázuli Carmesí.
Subaru: 『 ¡¿Whoaaaa――?! 』
Ante el espectacular colapso de la plataforma, Subaru, gritando, fue arrastrado por Ruy fuera del humo. Rodó de un lado a otro, logrando de alguna manera evitar ser atrapado por la destrucción.
Sin embargo――,
Subaru: 『 ¡Mierda! ¡Por qué está pasando esto…! 』
Levantado por Ruy de su posición caída, un Subaru con los ojos llorosos se lamentaba.
Porque ese cabezota de Olbart había rechazado su sugerencia, al final la pelea había comenzado. Subaru no quería luchar contra nadie, ni tampoco que nadie más lo hiciera.
Subaru: 『 ¡Yorna-san! 』
Yorna: 『 Quédense atrás. No soy muy buena conteniéndome―― Y encima. 』
Sin volverse ante la llamada de Subaru desde atrás, Yorna sacó su talón clavado en el tejado. Luego se sacudió la suciedad del dobladillo de su kimono y alzó la mirada hacia arriba con sus ojos almendrados――,
Yorna: 『 Como era de esperar, él es uno ágil. 』
Justo encima de Yorna mientras murmuraba eso, entre el humo y los escombros que se elevaban, una pequeña sombra giraba mientras volaba―― la figura de Olbart.
Bañado por la mirada de Yorna, Olbart sonrió mostrando los dientes con un “¡Ja!”, y dijo,
Olbart: 『 Se suponía que ninguno de los dos debía tocarse… Así que, ahora todo vale, ¿verdá? 』
Yorna: 『 Me sorprende que creas que puedes vencerme en esta ciudad. Si te has vuelto senil, te recomiendo que cedas tu puesto en los Nueve Generales Divinos a la generación más joven. 』
Olbart: 『 ¡Kakakakka! Nah, no puedo. Voy a ser el miembro más longevo de los Nueve Generales Divinos. 』
Uno de ellos en medio del aire y el otro sobre el tejado, sus líneas de visión se cruzaron mientras sus ojos brillaban, y se prepararon para enfrentarse.
Yorna se llevó el kiseru a la boca, y Olbart dio una voltereta en medio del aire―― ella exhaló una columna de humo púrpura, expandiéndose hacia afuera, a lo que Olbart pateó el cielo y se zambulló en él con la velocidad de una flecha.
Olbart: 『 ――¡Hk! 』
En ese instante, la patada lateral de Olbart chocó de frente con el humo púrpura que Yorna había exhalado.
El humo del kiseru, que no debería tener masa ni dureza, recibió el pie de Olbart y dispersó el impacto con un movimiento elástico como si se estuviera doblando.
Pero, aun siendo bloqueado de una manera tan inesperada, Olbart no vaciló.
Olbart: 『 ¡¡Ooshyaaaa――!! 』
Sus cortas piernas giraron a gran velocidad, y diez, veinte patadas devastadoras fueron desatadas en rápida sucesión.
El humo púrpura difundió el impacto de uno, dos golpes, pero una tras otra la fuerza de las patadas lo dispersó; al final, una vez que el humo perdió su cohesión, ya no podía servir como escudo y armadura.
Por supuesto, que incluso la más mínima parte de esto pudiera hacerse en primer lugar era completamente absurdo――,
Olbart: 『 Tienes algo interesante ahí. No tengo eso escrito en mi libro de técnicas. 』
Yorna: 『 Desafortunadamente, esta es una técnica secreta que no puede ser imitada por un shinobi que no pueden amar a nadie. 』
En el momento en que Olbart atravesó el humo, el kiseru de Yorna fue blandido ante sus ojos.
Demasiado largo y ligero para considerarse un arma contundente, Olbart intentó bloquearlo con un brazo que movió rápidamente―― no, con el kunai oculto en su manga.
Instantes después, junto con un chillido estridente, el kunai de Olbart se hizo añicos y el pequeño cuerpo del anciano salió volando.
Olbart: 『 ¡¿Nuo?! ¡¿Qué pasa con ese kiseru?! 』
Yorna: 『 Un regalo de antaño, y un objeto de mis favoritos. 』
Olbart: 『 Mi kunai uno de mis favoritos, bastante bien añejado, ya sabes. 』
Olbart aterrizó, esparciendo tejas, y se rio provocadoramente ante la respuesta de Yorna.
En un instante, la sonrisa de Olbart se disolvió en el cielo, y a una velocidad que los ojos de una persona normal no podían seguir, el monstruoso anciano saltaba alrededor de Yorna, quien permanecía erguida como una estatua.
Había un famoso boxeador de antaño del que se decía que flotaba como una mariposa y picaba como una abeja, y ese era exactamente el estilo de batalla de Olbart, con el Tenshukaku semidemolido como su escenario.
Yorna: 『 Eres un tipo que realmente anda volando por todos lados. Estás siendo un poco demasiado travieso. 』
Las baldosas que Olbart pisó explotaron por la fuerza de sus piernas, y al momento siguiente, la figura de Olbart se materializó desde otro lugar y asestó un fuerte golpe a Yorna.
Yorna hizo buen uso de sus reflejos sobrehumanos para atraparlo con su kiseru o esquivarlo, respondiendo con movimientos aparentemente suaves como una danza.
Ambos eran seres trascendentales, y la feroz batalla entre ellos hizo que Subaru se olvidara de respirar mientras observaba.
Ruy: 『 ¡Au…! 』
Al lado de Subaru, Ruy, que observaba la misma escena, temblaba.
La batalla entre Yorna y Olbart ya no era de un calibre en el que siquiera Ruy pudiera interferir. Cualquiera que ganara, habría un desastre que traería una devastación inmensa.
Si se dejara que ese desastre siguiera su curso, todos en la ciudad se darían cuenta. En ese caso, los habitantes que veneraban a Yorna, así como los camaradas de Olbart, el falso Emperador y su séquito, podrían entrar en acción.
Lo que seguiría después sería una gran guerra que involucraría a toda la ciudad―― un resultado completamente alejado del ideal de Subaru.
Olbart: 『 ¡¡Shiiihaaaa!! 』
Lanzando un grito estridente, ambos pies del monstruoso anciano giratorio atravesaron el tejado frente a Yorna.
Inmediatamente después, un impacto recorrió el tejado, provocando una erupción bajo los pies de Yorna y enviando su cuerpo a volar alto en el cielo, lo que resultó en un intercambio de sus posiciones iniciales, entre el que estaba en medio del aire y la que estaba en el suelo.
Olbart: 『 ¡Ahora, ¿podrás sobrevivir a esto?! 』
Al momento siguiente, un incontable número de shuriken se abalanzó hacia Yorna desde todos los lados.
Una técnica shinobi lanzada en un instante imperceptible. Cada una de las cuchillas giratorias trazaba una trayectoria distinta, acercándose a Yorna con movimientos crueles, como si quisieran desgarrar su delicada piel de doncella.
Justo cuando estaban a punto de desgarrar la blanca piel de Yorna y manchar su kimono con sangre――,
Yorna: 『 Debes entenderlo. Soy la gobernante de esta ciudad, la líder de la Ciudad Demonio. 』
Mientras Yorna respondía, los shuriken a su alrededor se detuvieron con un sonido seco.
No fue obra de Yorna, quien podía moverse a una velocidad extraordinaria. Yorna ni siquiera tuvo que moverse. Lo que había detenido a los shuriken fueron unas tejas que habían volado por los aires.
――No fue debido a un golpe de suerte sorprendentemente grande.
Porque, no importa cuánta suerte tuviera una persona, el milagro de que innumerables shuriken apuntados a Yorna fueran todos bloqueados por las tejas que casualmente habían salido volando no podía ocurrir solo por casualidad.
Yorna dio una suave sacudida de brazos, justo dentro de la línea de visión de Subaru y Olbart, quienes miraban boquiabiertos la escena.
Luego, siguiendo el movimiento de sus brazos, las tejas que habían bloqueado los shuriken nadaron en el aire, rodeando a Yorna y deteniéndose en medio del aire como si estuvieran formando una escalera en espiral.
Tranquilamente, las gruesas suelas de Yorna usaron las tejas como escalones, descendiendo al Tenshukaku paso a paso.
Esa escena era una muestra de ilusiones o quizás algún tipo de telequinesis o algo así. Por supuesto, podría llamarse magia en otras palabras, pero difería ligeramente de la magia que Subaru conocía.
Ni el fuego, ni agua, ni viento, ni tierra estaba siendo manipulado, sino los mismos objetos que componían el edificio lo eran.
Olbart: 『 ¡Kah, realmente eres un dolor de cabeza, eh! ¿Así que esto es eso? ¿La misteriosa maravilla de la que hablaban Cecilus y Araki? ¿Cómo diablos lo hiciste? 』
Yorna: 『 Te lo dije. Es una técnica secreta que no pueden hacer los shinobi que no pueden amar a nadie… Soy una mujer que cuida bien de las cosas, a pesar de mi apariencia. 』
Con una sonrisa, Yorna se llevó el kiseru a los labios, y luego golpeó sus manos ahora libres con un aplauso.
Como si fuera una señal, el tejado del Tenshukaku semidemolido se onduló como la superficie del mar. Otras tejas flotaron en el aire, y el humo púrpura del kiseru se enroscó alrededor de Yorna como una gran serpiente.
Era como si la realidad se estuviera distorsionando exactamente como Yorna deseaba.


Coloreado realizado por: @Set0wi
Subaru: 『 E-esto podría ser… 』
Ruy: 『 ¡Au! ¡Uauau! 』
Sorprendida por el suelo ondulante, Ruy se aferró al brazo de un jadeante Subaru. Mientras sostenía su cuerpo, Subaru conectó el fenómeno que ocurría ante sus ojos con la suposición de Abel.
Era demasiado ridículo, y más que eso, una hipótesis escandalosa, pero――,
Subaru: 『 Yorna-san, ¿no me digas que también estás usando la Técnica del Matrimonio del Alma en el castillo…? 』
De hecho, Subaru se quedó sin palabras ante la Gobernante de la Ciudad Demonio, un ser literalmente extraordinario.
Sección 3
――Al usar la Técnica del Matrimonio del Alma en el Castillo, su Od se estaba infundiendo incluso en sustancias inorgánicas.
Esta era la verdadera identidad del extraordinario fenómeno de Yorna, quien estaba utilizando las tejas en espiral como punto de apoyo.
Abel había hablado de su Técnica del Matrimonio del Alma siendo aplicada a las más de cien personas que perseguían al grupo de Subaru como si eso ya fuera algo inusual, pero no fue solo eso.
Si él asumía que ella estaba repartiendo parte de su Od, incluso a su propio castillo, kiseru, y todas sus pertenencias cotidianas.
Subaru: 『 ¡Eso parece extremadamente malo para tu cuerpo…! 』
En primer lugar, conectarse con alguien a través del Od y entregar Maná era bastante agotador en sí mismo.
El hecho es que, Subaru tiene conocimiento de primera mano de cuán difícil es, ya que intercambia Maná regularmente con Beatrice, con quien tenía una relación contractual.
Si ya con Beatrice sola era difícil, en el caso de Yorna aquello era cien veces más―― y dependiendo del número de personas a los que estuviera conectada, la escala de este arte secreto era tan inmensa que podía llegar a ser mil, o incluso diez mil veces más.
Olbart: 『 Jajaa, estás usando algunas habilidades extrañas. Caray, técnicas que no conozco siguen apareciendo de repente una tras otra. Es un verdadero dolor de cabeza. 』
Yorna: 『 Ese es el tipo de terreno fértil en el que vivimos, así que no tiene sentido que lo lamentes. Desde mi punto de vista, las habilidades del Anciano Olbart también son bastante problemáticas… En ese caso, sería mejor hacerte desaparecer. 』
Olbart: 『 ¡Kakakakka! No me sacarán de escena tan fácilmente… ¡¿Wuoh?! 』
Olbart, riendo con la boca abierta, saltó hacia atrás en respuesta a la hostilidad que siguió inmediatamente.
Al instante, el tejado bajo los pies de Olbart explotó, y las tejas salieron disparadas hacia el cielo por el impacto desde abajo. Era una represalia por el ataque que justo había lanzado a Yorna―― y se encadenó sin descanso.
Bang bang bang, con ese sonido, las ondas de choque persiguieron a Olbart mientras este hacía saltos mortales consecutivos hacia atrás. En el lugar hacia donde Olbart huía, Yorna aterrizó con un ligero golpe.
Y entonces, como para emparedarlo con las ondas de choque, se desató una patada de la larga pierna de Yorna.
Subaru: 『 ―――― 』
La pierna que pateaba segó el aire, y una destrucción que era como ser lamido por la lengua de una bestia gigante asaltó el Tenshukaku. Junto con ello, el ondulante tejado se elevó como una gran ola, como para tragarse la pequeña figura de Olbart.
El Tenshukaku, ondulando como un océano tormentoso, era algo que hacía que Subaru quisiera dudar de sus propios ojos.
Sin embargo, lo que ocurrió inmediatamente después también le hizo dudar de sus propios ojos.
Olbart: 『 Soy bastante increíble por ser capaz de poner en práctica la técnica de esconderme en el suelo sin preparación, ¿no? 』
Las tejas, abalanzándose como un mar embravecido, se estrellaron contra él, y en el instante de la colisión, Olbart se lanzó voluntariamente hacia la destrucción y salió disparado por la cola de la ola de tejas que se abalanzaba.
Raspando las tejas arrancadas con los talones, la distancia entre Olbart, quien había levantado la cara, y Yorna se amplió.
Aunque la batalla feroz duró menos de un minuto, fue suficiente para demostrar que el título de los Nueve Generales Divinos, los guerreros más poderosos del Imperio, no era una falsedad.
Sin embargo, si la batalla continuaba de este modo, sería un tira y afloja interminable, y era imposible imaginar que se resolviera pronto.
Aparentemente, Subaru y Ruy quienes observaban desde el margen no eran los únicos con esta impresión.
Olbart: 『 Santo cielo, eres una muchacha dura y problemática. Aunque, si el Tercero se resiste obstinadamente al Séptimo, bueno, no se puede evitar que Su Excelencia se enfade. 』
Yorna: 『 Entonces, ¿qué deberíamos hacer? 』
Olbart: 『 Buena pregunta. Bueno, tampoco es que haya estado corriendo sin rumbo… 』
Levantando sus bien formadas cejas, Yorna le preguntó eso a Olbart, quien se acarició la barbilla. Mientras se la frotaba, las mejillas del monstruoso anciano se torcieron, y su mirada se desvió en otra dirección.
Esos brillantes ojos amarillos, ardiendo con espíritu de lucha, se volvieron hacia los dos niños que observaban la batalla desde un lado――,
Subaru: 『 ――Hk. 』
Yorna: 『 ¡¡Anciano!! 』
Subaru tembló ante la mirada cargada de agudeza, y al mismo tiempo, Yorna pateó una teja. De nuevo, un feroz golpe de Yorna, igual al primero, asaltó a Olbart――,
Olbart: 『 Es por algo como eso, que no has alcanzado a Su Excelencia ni una sola vez a pesar de tantas rebeliones. 』
Olbart escupió eso y lanzó su pierna al aire. Las patadas de ambos chocaron con un estruendo que retumbó como un trueno.
Yorna rechinó los dientes, Olbart apretó los suyos, y en un instante los cuerpos de ambos fueron catapultados en direcciones opuestas.
Luego, tan pronto como él vio que había una gran distancia entre ellos, Olbart metió sus brazos izquierdo y derecho en sus mangas y luego sacó algo―― Entre sus dedos, había bultos redondos y negros, cuatro en cada mano.
Subaru: 『 ¡¿Bolas de ración?! 』
Olbart: 『 Ngh, lo parece, ¿verdad? Pero, las cosas se pondrían feas si te las comieras―― Verás, trozos de Piedras Mágicas de Fuego están apretados dentro de ellas. 』
Al oír el chillido de Subaru, Olbart se rio y dio un gran balanceo con ambos brazos.
Si sus palabras eran de creer, esas bolas negras eran bombas. Impulsadas por un impacto, volaron hacia Yorna quien estaba mostrando una gran apertura―― No, no era eso.
Olbart: 『 En la última rebelión, ese grupo fue contra los que nosotros combatimos, ¿verdá? No había usado algo como esto contra ellos, así que es nuevo, ¿no? 』
Con las mejillas distorsionadas, Olbart lanzó las bombas sobre el tejado hacia el cielo abierto.
Por la forma en que las arrojó, parecía que no había ningún objetivo en particular, y debido a eso, no había ninguna duda al respecto―― Para Olbart, una bomba solo necesitaba caer en un lugar con gente.
Solo que――,
Olbart: 『 He oído decir que tú y la gente de esta ciudad son terriblemente resistentes, pero… ¿Son más resistentes que la gente de mi aldea? 』
Yorna: 『 ――¡Canalla! 』
El tamaño de la bomba era pequeño, pero el poder oculto en ella era completamente desconocido.
También estaba la cuestión de cuánta gente en la ciudad estaba bajo el efecto de la Técnica del Matrimonio del Alma en este momento. En conclusión, dejar esas bombas como estaban sería demasiado peligroso.
Yorna también decidió al instante lo mismo. Por lo tanto――,
Yorna: 『 ¡¡HaAAAaaa!! 』
Pisando con fuerza suficiente para destrozar el tejado, Yorna blandió su brazo ampliamente. Aferrado en su mano, estaba el kiseru dorado que había sido usado para atacar a Olbart.
Al mismo tiempo, el humo que se desbordaba de la punta del kiseru trazó el mismo arco que el de su brazo en pleno giro. El humo púrpura, ahora con masa, brilló a través del cielo de Chaosflame como un tajo horizontal.
――Esa masa de humo púrpura había atrapado por completo las bombas esparcidas.
Inmediatamente después, el tremendo sonido de explosiones encadenadas, estruendos atronadores y ondas de choque tiñeron de rojo el cielo de la Ciudad Demonio. Una de esas explosiones ocurrió justo al lado de los inmóviles Subaru y Ruy, y――,
Subaru: 『 Gah―― 』
El poder extraordinario y el estruendo de la explosión sacudieron violentamente el cerebro de Subaru, dejándole incapaz de mantenerse en pie.
Olbart estaba loco por llevar tantas de esas bombas en sus bolsillos. Que iba a esparcirlas por toda la ciudad sin piedad era algo que, en realidad, ya estaba más que claro.
Ruy: 『 ¡Uau! 』
Hubo un grito, y una pequeña mano sacudió los hombros de Subaru.
Al mirar, su visión se había vuelto completamente roja y estaba, aproximadamente, mitad borrosa. En ese mundo poco claro, la que tenía el rostro alterado era Ruy.
Viendo los ojos llorosos de Ruy mientras se aferraba a él, Subaru fue a responder con “Estoy bien”, pero,
Subaru: 『 ――Ah. 』
――En el borde de su campo de visión rojo, divisó a Olbart apareciendo detrás de Yorna.
Mientras Yorna lidiaba con las bombas lanzadas, se encontraba en la postura tras haber completado un balanceo con su kiseru. Justo detrás de ella, Olbart estaba a punto de desatar un golpe de puño penetrante dirigido al centro de su espalda, a su corazón.
Si esto fuera un manga, en un solo golpe su puño atravesaría su espalda hasta el pecho. Y dado que tanto Yorna como Olbart eran superhumanos con poderes similares a los del manga, no sería nada extraño que eso sucediera.
Si continuaba sin cambios, Yorna moriría. Así que――,
Subaru: 『 ¡Ruy――! 』
Agarrando la mano de Ruy que estaba en su hombro, Subaru señaló hacia Yorna y Olbart.
La señal que le había repetido muchas veces antes de entrar al Castillo se ejecutó, y Ruy abrió sus grandes y redondos ojos―― al momento siguiente, la visión de Subaru parpadeó, y ocurrió el teletransporte.
Y así――,
Subaru: 『 Ah. 』
Antes de que pudiera inhalar una vez, a Subaru se le escapó una voz estupefacta.
La razón era simple: incluso su borrosa visión de color rojo brillante fue arrebatada por una repentina sensación tibia. A partir de esa sensación, comprendió que la causa era algún tipo de fluido que le habían vertido sobre su rostro sin previo aviso.
Mientras instintivamente trataba de limpiarse esa sensación con el brazo, se dio cuenta.
Subaru: 『 ¿Ruy? 』
El agarre de Ruy era demasiado ligero.
Olbart: 『 ¿Qué fue eso de ahora? Se suponía que ustedes estaban tirados allá. 』
El sonido de la voz de curiosidad de Olbart hizo que Subaru levantara la vista estupefacto. En su visión, la figura del monstruoso anciano estaba borrosa, y podía verlo sacudiendo vigorosamente sus brazos.
Dentro de la visión roja de Subaru, un brazo aún más rojo se agitó con vigor.
Subaru: 『 Ruy… Hk. 』
Frente al individuo peligroso, Subaru llamó el nombre de Ruy, apretando su agarre con más fuerza.
Pensó que tenían que salir de ese lugar de inmediato. Tendrían que saltar dos veces, o quizás más consecutivamente. Tal vez vomitaría, pero tendría que soportarlo.
Lo soportaría, así que tenían que salir de allí, ahora mismo.
Por eso――,
Subaru: 『 ¡Ruy! Tenemos que darnos prisa… 』
Olbart: 『 Nah, decir algo tan absurdo es bastante lamentable de ver. No le queda nada por encima del cuello, ¿verdá? 』
Subaru: 『 ――¿Eh? 』
Al oír esas palabras dichas con tanta indiferencia, Subaru no fue capaz de entender su significado.
Quizás el ser más pequeño y tener un cerebro más joven era la razón por la que no lo entendía. Le habían dicho algo que no entendía, algo que su pequeño cerebro no quería entender, y por eso.
Y por eso, incluso si le dijeran que no le quedaba nada de su cabeza.
Subaru: 『 Ru, y… 』
Tiró con fuerza del ligero brazo hacia él. Su visión era roja, y no podía ver la figura de Ruy correctamente.
Si era por el desorden de los ojos de Subaru, o porque todo el cuerpo de Ruy se había vuelto de un rojo brillante, ni siquiera podía decirlo.
Pero había una cosa que se podía decir―― Ruy había muerto.
Incluso aunque Subaru no había encontrado ninguna respuesta sobre qué se debía hacer con ella.
Subaru, la había dejado morir.
Yorna: 『 ¡Niño! ¡Niño, mírame! 』
De repente, el rostro de Subaru, inclinado hacia abajo, fue levantado por dos manos que sujetaban sus mejillas.
Frente a él, en su visión roja, estaba el rostro de una mujer hermosa. La razón por la que no pudo reconocer de inmediato que era Yorna era que su expresión estaba teñida de dolor.
Al verse reflejado en los ojos temblorosos de ella, Subaru comprendió el significado de su reacción.
Subaru: 『 ――Ah. 』
Subaru cayó de rodillas, con su rostro en un estado horrible.
Su globo ocular izquierdo había estallado en un rojo brillante, y el derecho se había salido de su cuenca, sujeto por un hilo. Los globos oculares habían sido expulsados de su cara debido al impacto de esa bomba, que no había sido absorbida en absoluto.
Era como el maquillaje especial de una película de zombis de bajo presupuesto.
Subaru: 『 Haaa. 』
Al darse cuenta de sus circunstancias, la visión de Subaru, únicamente la de su ojo izquierdo dañado, vaciló mientras dejaba escapar una exhalación.
Pero las manos de Yorna no le permitieron caer.
Yorna, moviendo los labios y mirando fijamente el rostro de Subaru, habló: “Niño――”,
Yorna: 『 ――Ámame. Ahora mismo. 』
Con los ojos mirando al frente, ella declaró algo completamente absurdo.
Amar, y hacerlo en este momento, era terriblemente absurdo. En primer lugar, no sabía ni comprendía qué debía hacer específicamente, y amar a alguien no era algo trivial.
Creía que Yorna era una buena persona, y hermosa. Pero…
Yorna: 『 ¡Niño! Si me amas, esas heridas también… 』
Olbart: 『 ¡Kakakakka! Oioi, esa es una cosa tremenda que decir, muchacha, de verdad. No es que sepa mucho del tema, pero el amor no brota tan fácilmente, ¿no? 』
Yorna: 『 ¡Silencio! 』
Gritando con ira hacia Olbart, quien se burlaba detrás de ella, los ojos de Yorna se tiñeron de un tono profundo.
Observando lo que sucedía a su lado, Subaru repetía respiraciones entrecortadas, preparando su corazón para aceptar lentamente el dolor que sabía que llegaría.
Ruy había, muerto. Subaru estaba en un estado terrible y no quería causar más problemas――,
Yorna: 『 Niño. 』
Una palabra se pronunció, y la conciencia de Subaru parpadeó.
Entonces, como un ataque que aprovechaba una brecha de un solo momento, el rostro serio de Yorna se acercó al suyo.
Subaru: 『 ―――― 』
Los labios de Yorna, se superpusieron con los de Subaru.
Una suave sensación golpeó su rostro, y él pudo sentir su aliento muy de cerca. Le tomó un tiempo darse cuenta de que lo estaban besando. Y entonces――,
Yorna: 『 Mis labios no son baratos. Con esto… 』
El beso terminó. Yorna separó su rostro, y sus palabras se interrumpieron, como si se aferrara a ellas. Sin embargo, incluso el Subaru actual comprendió con claridad cuáles serían las palabras que seguirían.
Lo que ella quería decir era―― Con esto, quiero que me ames.
Si Subaru amara a Yorna, la situación cambiaría.
Esa era muy probablemente la raíz del poder de Yorna, o algo así como el origen de su fuerza.
Sin embargo――,
Subaru: 『 Hay una chica que me gusta, así que… 』
Al otro lado de su visión roja brillante, emergió el rostro de la chica que le gustaba, ubicada en un lugar distante.
Cuando pensaba en su rostro sonriente, su corazón palpitaba. Por lo tanto, Subaru no podía amar a Yorna.
No podía, de ningún modo, mentir sobre este sentimiento de amor――,
Olbart: 『 ――Bueno, las cosas entre hombres y mujeres no siempre salen tan bien, ¿eh? 』
En un instante, junto con esa voz cargada de una especie de decepción, la visión de Subaru dio un gran salto.
Subaru: 『 ―――― 』
El rostro de Yorna, que estaba justo frente a él, desapareció, y todo lo que pudo ver fue el cielo tiñéndose de rojo.
Pero ese cielo también pronto desapareció de su vista, y el mundo comenzó a dar vueltas y vueltas. En ese mundo giratorio, pudo ver a Yorna de rodillas, y la figura de Olbart de pie ante ella.
Junto a Yorna, vio el cuerpo de una chica caída, probablemente Ruy.
Y además, había otra cosa, algo o alguien, visible entre Yorna y Olbart.
Subaru: 『 ――Ah. 』
――Era el torso de un niño sin cabeza, el torso del joven Natsuki Subaru.
Olbart: 『 Santo cielo, matar a un niño se siente realmente duro. Bueno, físicamente es más fácil, ¿no? 』
Yorna: 『 ¡¡Anciano――!! 』
Con un grito espeluznante, el cuerpo de Yorna se lanzó sobre Olbart. Él la enfrentó de frente, y los ataques de ambos chocaron, haciendo que el Castillo Lapislázuli Carmesí se sacudiera violentamente.
Se sacudió, se agrietó, se hizo añicos, y una vez más la destrucción se extendió y se extendió, y entonces, algo sucedió.
A partir de ese momento, Subaru no entendió lo que estaba sucediendo.
Ya no entendía nada más. Sin entender nada, la cabeza de Subaru rebotó en el tejado――,
Rebotó――,
Sección 4
――Oscuro, él fue arrastrado a un espacio oscuro.
Era un espacio vacío; él no tenía manos ni pies y estaba flotando; era incomprensible, no existían ni el cielo ni el suelo, a la deriva, nada se movía, nada se resistía, nada se experimentaba, nada se estremecía.
Era como si lo hubiera conocido muchas veces antes, era como si esta fuera la primera vez que posaba los ojos sobre ello.
Era como si se estuviera alejando, era como si estuviera infinitamente cerca.
En medio de la oscuridad aparentemente eterna, en el espacio completamente dominado por la oscuridad, hubo un eco.
Un eco, de llanto, de la voz de alguien que lloraba, una que hacía latir su corazón inexistente, de una voz.
???: 『 Te amo. 』
Esas, eran palabras de amor.
Como una apelación al amor, una petición de amor, una súplica de amor, un ofrecimiento del amor, la voz había solicitado amor por amor.
???: 『 Te amo. Te amo. Te amo. 』
Esa acumulación de amor, originalmente, se suponía que era de palabras llenas de diversas emociones.
Tales como la felicidad, la ira, la tristeza, el placer; el torbellino de emociones estaba lleno de ese tipo.
???: 『 Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. 』
Y, sin embargo, eso que llenaba el amor en esta oscuridad eterna, no era más que una sola emoción.
???: 『 Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Te amo―― 』
Atestada entre la totalidad de esas emociones, en la totalidad de ese amor arremolinado, solo había “tristeza”.
Tristeza, de tristeza, de triste, ese amor sollozaba, entristecido por la tristeza.
――Incesantemente, había sollozos.
Incesantemente, el sollozo le hacía anhelar la muerte solo porque lo estaba escuchando.
El amor era tristeza, el amor estaba hecho de tristeza, el amor estaba hecho de triste, el amor era una tristeza entristecedora.
Mientras sollozaba, mientras llevaba a cabo el amor sobre el amor, mientras se entristecía por la tristeza, se unieron en el final.
Eso era――,
???: 『 ――¿Dónde estás? 』
Sección 5
Olbart: 『 He oído decir que tú y la gente de esta ciudad son terriblemente resistentes, pero… ¿Son más resistentes que la gente de mi aldea? 』
Yorna: 『 ――¡Canalla! 』
La visión roja, arremolinada y giratoria, realizó una rotación, y voces tensas golpearon sus tímpanos.
Una era la de un anciano, y la otra era la de una mujer―― él pudo comprender que eran Olbart y Yorna respectivamente.
Lo entendió, pero eso fue lo único que pudo entender.
Subaru: 『 Eh… 』
Yorna: 『 ¡¡HaAAAaaa!! 』
Inmediatamente después de soltar una voz aturdida, hubo un estallido masivo, y, pisando con fuerza el tejado del castillo, el pie de Yorna lo aplastó. Al mismo tiempo, el kiseru dorado en su mano fue blandido.
Un gran golpe horizontal y arqueado del kiseru, con una velocidad y un poder destructivo tremendos, extendió una gran columna de humo púrpura por los cielos de Chaosflame.
Subaru sabía para qué era y qué pasaría después.
Lo sabía, pero ocurriría antes de que el conocimiento del que era consciente pudiera alcanzar la realidad.
――Una bomba golpeada por el humo púrpura de Yorna explotó, y una onda expansiva engulló la zona.
Subaru: 『 Gah―― 』
Todo su cuerpo bañado por la misma sacudida que lo había bañado momentos antes, el campo de visión de Subaru se tiñó de un rojo brillante.
Un sonido como si algo se rompiera resonó en su cabeza, y de inmediato lo relacionó con su visión enrojecida. El sonido había sido el estallido de su globo ocular. Y entonces, su visión se había vuelto roja.
Si era así, en poco tiempo, el otro lado de su campo de visión se oscurecería――,
Subaru: 『 ¡¡Ah, g-gyAHHHHHH――!! 』
Cubriéndose la cara con ambas manos, Subaru gritó al ser golpeado por dos cosas, el dolor y la “comprensión”.
Había ganado la “comprensión”. Uno de sus globos oculares se había roto y el otro se había salido. Mientras su cerebro se negara a aceptarlo, podía ignorar el dolor. Pero si lo comprendía, ya no podría ignorarlo.
Subaru: 『 ¡¡¡AAAAAGH! ¡AGH, GYAHHHH!! 』
Ruy: 『 ¡Uau! ¡Uauu! 』
Un pequeño cuerpo saltó sobre Subaru, quien se había derrumbado de espaldas en el acto, lamentándose a gritos.
Estaban llamando su nombre. No lo entendía. Sus oídos estaban ardiendo, y su propia voz era demasiado alta. El dolor, el chorro de sangre, podía oírlo. No entendía si era sangre fluyendo dentro o fuera de su cuerpo. Dolía. Simplemente dolía. Duele duele y lo que duele, duele duele duele.
Alguien, ayúdeme. No quiero dolor. No me gusta el dolor. No me gusta, el dolor, duele duele duele duele duele――.
Subaru: 『 Wa―― 』
Olbart: 『 Oioi, ¿no es eso una mala idea? 』
El dolor estaba arremolinándose en su cabeza, su visión roja brilló intensamente.
Algo estaba sujetando el cuerpo de Subaru mientras lloraba e intentaba revolcarse. Se estaba interponiendo en su camino. Quería gritar más fuerte, agitarse más y dejar que el dolor escapara de su cuerpo.
No, era la cara lo que le dolía. Sus ojos y sus oídos. Así que, si le dolía en otro lugar, si este dolor se fuera a otro lugar.
Ruy: 『 ¡Uau! Auaa... 』
Pum, pum, se golpeó la cabeza contra el suelo sobre el que yacía. Durante eso, fue levantado de repente por unos brazos delgados y puesto en una llave. No se lo permitían, aunque le doliera. Tenía miedo. Iba a morir.
Subaru: 『 Guh… 』
Olbart: 『 Kakh, no puedes hablar en serio, chica zorro. ¿Qué clase de cuerpo tienes que no muere con eso? ¿Así que cuando Cecilus dijo que no podía cortarte la cabeza, estaba hablando de ello físicamente? 』
Yorna: 『 …No hay forma de que le revele mis secretos de mujer a un hombre pésimo que pone sus manos sobre los niños. 』
A lo lejos, alguien estaba discutiendo. Atrapado entre su propia voz y la voz que intentaba retenerlo, no podía oír nada. No podía entender. Dolía, todo estaba mal.
Sí, todo estaba mal. El rojo y el dolor, todo era culpa de ellos. Todo era por culpa de ellos.
Subaru: 『 ¡Es por culpa de ellos…! ¡Eso es, eso es, es su culpa! ¡No mía! ¡Incluso aunque no es mía, uuuugh! 』
Ruy: 『 ¡¡Uu!! 』
Retorciéndose y luchando, Subaru intentó empujar todo eso a otro lugar. ¿Y si lo empujaba todo a otra cosa y podía escapar, qué debía hacer si podía escapar?
Pensaría en tal cosa después de escapar. Lo pensaría después de escapar, así que.
Olbart: 『 Buah, buah, no soporto oír el llanto de los niños―― Cállate. 』
Yorna: 『 ¡Espera――! 』
La voz desesperada de una mujer y una voz ronca y desinteresada.
Después de oírlas, algo se acercó con un sonido de raspado. Desde detrás de su cabeza, sujetando sus brazos a su espalda, alguien abrazó a Subaru con fuerza.
Pero, ser abrazado por ella no ayudó.
Porque una luz roja brillante y caliente se hinchó de nuevo, engullendo a Subaru y al resto.
Fue tragado, y el dolor desapareció, y entonces――.
Olbart: 『 He oído decir que tú y la gente de esta ciudad son terriblemente resistentes, pero… ¿Son más resistentes que la gente de mi aldea? 』
Yorna: 『 ――¡Canalla! 』
En un instante, de nuevo oyó las voces que había oído hacía un momento.
Subaru: 『 ¿Eh…? 』
Inmediatamente después de que todo se detuviera de golpe, el mundo volvió a moverse.
Otros colores se mezclaron en su visión rojiza, sintió el sonido del viento en sus oídos adormecidos, percibió el calor del cuerpo de la frágil chica en la mano que tenía entrelazada, y――,
Yorna: 『 ¡¡HaAAAaaa!! 』
Un instante después de oír la vigorosa voz de la mujer, resonó una serie de explosiones, y su visión fue robada por el rojo.
Subaru: 『 ¡¡GYAHHHH――!! 』
Cubriéndose la cara y asimilando el dolor de sus globos oculares rotos y salidos, Subaru se desplomó de espaldas y gritó, chilló.
Ruy: 『 ¡Uau! ¡Uaau! 』
La voz de alguien, aparentemente llorando, saltó sobre su cuerpo caído.
Mientras lo sentía, inmerso en un mundo lleno de sonidos agudos, mientras lamentaba el dolor y el sufrimiento, la cabeza de Subaru se llenó de lágrimas, miedo y un “por qué” teñido de rojo.
Quizás, estaba muerto. Estaba muerto.
Conocía la muerte. Era muy dolorosa y agonizante, y lo apartaba de esa cosa roja. Pero luego lo devolvía a este lugar inmediatamente, y entonces moría; sin embargo, debido a la explosión roja, era doloroso.
Incluso sabiendo esto, Subaru gritó repetidamente “¿Por qué?” en su mente.
――Esto, no es.
Vagamente, tal instinto resonó en su cabeza, casi alejándolo con dolor y enrojecimiento
Un globo ocular estalló, un globo ocular se salió, sus tímpanos se rompieron; sentía un dolor tan intenso que parecía que iba a morir, y pronto, después de esto, moriría de manera horrible otra vez. Deseaba que el dolor se mantuviera a distancia. Entre lágrimas, mocos, baba y un poco de orina que se escapaba, su mente desesperada pensaba esto en un mundo rojo.
Subaru: 『 Eshto, n… 』
Ruy: 『 ¡Uau! ¡Au, uu! 』
Subaru: 『 Esto no es, mío… 』
No es. No es, no es, no es. No es, no es, no es, no es, no es.
No es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es, no es――.
Subaru: 『 Eshto es… 』
Antes de que el dolor llenara su cabeza, pensó en algo que nunca debía olvidar.
Una y otra vez, esto que arrojaba a Subaru a este mundo de rojo y dolor, esto, esto era――,
Esto era――,
Subaru: 『 ¡Diferente…! 』
――No era el Retorno por Muerte de Natsuki Subaru, sino otra cosa.


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